La Arrixaca busca la manera de corregir malformaciones de rodilla en los bebés

La Arrixaca busca la manera de corregir malformaciones de rodilla en los bebés

Fuente: Diario La Verdad

El hospital comenzará en septiembre un ensayo clínico con un tratamiento pionero, que se probará en unos 40 recién nacidos

Hasta un 17% de los niños nacen con displasia de rodilla, una malformación que suele pasar desapercibida hasta la adolescencia o, incluso, hasta la edad adulta. Pero, cuando da la cara, empiezan los problemas: dolores recurrentes, artrosis precoz o luxaciones. En los casos más graves hay que pasar por el quirófano, pero los resultados «no son buenos y se necesitan intervenciones recurrentes», explica Joaquín Moya-Angeler, traumatólogo de La Arrixaca. Otros pacientes terminan requiriendo, con el tiempo, una prótesis.

Para evitar todas estas complicaciones, Moya-Angeler y Domingo Maestre, médico interno residente (MIR) en el servicio de Traumatología, han diseñado un tratamiento pionero que probarán a partir de septiembre en un ensayo clínico. La idea es colocar un arnés durante dos meses a los recién nacidos que presenten esta malformación. Con estas correas, se mantendrán las rodillas del bebé dobladas, de forma que la rótula ejerza una presión constante sobre la tróclea, una estructura ósea clave para el movimiento de la rodilla. La tróclea se sitúa al final del fémur y presenta un surco por el que «se desliza la rótula, lo que permite doblar la rodilla», explica Moya-Angeler. Sin embargo, en los niños que sufren esta displasia no hay surco, o es insuficiente. Con el arnés, se pretende precisamente crear ese surco cuando todavía se está a tiempo de ello.

LAS CLAVES

  • Displasia de rodilla Es una malformación en la tróclea, una estructura ósea que permite que la rótula se deslice y, con ello, podamos doblar la rodilla. En los niños afectados por esta displasia, la tróclea es plana o presenta un surco insuficiente para un correcto deslizamiento. La displasia puede provocar, en sus formas más graves, luxaciones en la adolescencia, que requieren cirugía. Pero también, cuando es más leve, desgaste del cartílago, artrosis precoz y dolores recurrentes.
  • El ensayo El objetivo es comprobar si es posible corregir esta malformación mediante la colocación de un arnés durante dos meses a los recién nacidos, una vez diagnosticados. El traumatólogo Joaquín Moya-Angeler es el promotor de este ensayo, que tiene como investigadores principales a Domingo Maestre y César Salcedo. Colaboran los traumatólogos Juan José López y García Paños, el neonatólogo Miguel Alcaraz Saura y los radiólogos Cristina Serrano y Regina Sánchez.

Una referencia

Los traumatólogos, que desarrollarán el ensayo junto con los servicios de Neonatología y Radiodiagnóstico, esperan probar este tratamiento en unos 30 o 40 bebés, y compararán los resultados con un grupo similar de recién nacidos a los que no se colocará el arnés. Si se demuestra que de esta forma es posible corregir la displasia de rodilla, el ensayo clínico se trasladará «a los protocolos, y La Arrixaca se puede convertir en un centro de referencia para tratar esta malformación», destaca Moya-Angeler.

Pero, para la realización del ensayo, el primer paso debe ser el diagnóstico precoz. Actualmente, la displasia de rodilla no suele detectarse hasta que empieza a dar la cara, como pronto, en la adolescencia. En los casos graves, puede provocar luxaciones a esas edades. «Si no hay surco, la rótula se sale, y se producen luxaciones. Esto obliga a operar». Aproximadamente, un 20% de los afectados por esta displasia requieren de intervención quirúrgica. En otros casos más leves se va produciendo un desgaste del cartílago, con dolores recurrentes, y muchos pacientes terminan sufriendo artrosis precoces, en edades jóvenes.

Nacimientos de nalgas

Un estudio reciente, realizado en Noruega, reveló que el mayor riesgo de displasia lo sufren los bebés que nacen de nalgas. En la posición fetal habitual, los fetos permanecen con las piernas dobladas, lo que permite la formación adecuada de la tróclea. Pero «si las piernas están estiradas», como ocurre en la posición de «nalgas franca», no hay presión sobre la tróclea, «de forma que se queda aplanada», detalla Moya-Angeler. La investigación noruega concluyó que uno de cada dos niños que han permanecido en posición de nalgas franca presentan, por este motivo, displasia de rodilla.

El ensayo clínico de La Arrixaca permitirá confirmar o no estos resultados. Para el diagnóstico precoz, se realizarán ecografías tras el parto a los bebés que nazcan de nalgas. Si presentan malformación y los padres dan su consentimiento, se les incluirá en el ensayo clínico. Los médicos confían en la participación de las familias. «El arnés puede ser un poco incómodo», admite Moya-Angeler, pero no supone riesgo alguno. Este tipo de aparato ya se utiliza para las displasias de cadera, recuerda el traumatólogo, y está asumido por los padres en esos casos. «Las malformaciones de cadera se detectan antes, y se usan estos arneses desde hace tiempo. Nuestro objetivo es comprobar si en la displasia de rodilla podemos hacer algo parecido, con buenos resultados», resume Moya-Angeler.

La Arrixaca es uno de los centros de referencia en España en ortopedia y traumatología infantil, y ahora da un nuevo paso que puede situar al hospital también en primera línea en el tratamiento de la displasia de rodilla.


Javier Pérez Parra
. Viernes, 27 de agosto 2021. “La Verdad”



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